En el frío oscuro y nebuloso
se dispersan los sentidos al azar
la suerte corre como ninguna
mientras dos almas se unen al final
El corazón habla por sí sólo
sin necesidad de un toque
palpita por verlo llegar
y asimismo ve su despertar
Él no se imagina cuanto lo ama
solo sabe que lo extraña y entre sueños lo llama
Ella espera ansiosa
sentada en una rosa
mientras el rocío le llega a tocar
y los girasoles bailan al compás
Si tan sólo lo supiera
toda esa farsa acabaría
y en realidad despertaría
amándote cada día